miércoles, 23 de junio de 2010


- ¿alguna otra cosa? - exigí saber. - pronunciaste mi nombre. -¿mucho? - exactamente . . ¿cuántas veces entiendes por «mucho»? - oh, no. . Baje la cabeza , pero él la atrajo contra su pecho con suave naturalidad. - no te acomplejes - me susurró al oído-

. . si pudiera soñar, sería contigo.y no me avergonzaría de ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario