miércoles, 27 de abril de 2011


Mi querida Allie:
No pude dormir anoche porque sé que ahora sí se acabó entre nosotros. Ya no me siento amargado, porque sé que lo que tuvimos era puro.
Y si en el futuro lejano nos vemos en nuestras vidas nuevas, te sonreiré con alegría y recordaré el verano que pasamos debajo los árboles aprendiendo uno del otro y con el amor creciendo.
El mejor tipo de amor es el que despierta al alma y nos hace procurarlo más, que nos enciende un fuego en nuestros corazones y nos tranquiliza la mente.
Eso es lo que me has dado. Eso es lo que yo esperaba darte para siempre.
Te amo.
Te estaré viendo,
¿Sabes a dónde van las palabras que no se dijeron? ¿a dónde va lo que queres hacer y no haces? ¿a dónde va lo que queres decir y no decis? ¿a dónde va lo que no te permitis sentir? Nos gustaria que lo que no decimos caiga en el olvido, pero, lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decis te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.


I tengo TANTAS cosas que decir
infinitos sentimientos que no me permito sentir ~
 Es inútil creer que el tiempo cura toda clase de heridas. El tiempo pasa y si el sentimiento es verdadero queda intacto. El tiempo puede curar alguna que otra herida, superficial, minúscula. Una lastimadura de una pierna, de una mano, de la cabeza, pero jamás las heridas del corazón.
Si alguna ves sentís amor, no creas en la frase ''el tiempo cura toda clase de heridas'' o ''el tiempo todo lo cura'' porque no hay un 99,9% de posibilidades de que así sea, es más diría que luchando gracias si llegamos al 30%. Es complicado olvidarse de un sentimiento.
De alguna o de otra forma nos olvidamos de miles de cosas logramos olvidarnos, de algún momento especial, o de alguna imagen hermosa (que nos hubiese gustado no olvidar).
Pero hay cosas como el amor que son estados únicos, que jamás se pueden olvidar, aunque el tiempo pase, y aunque nuestra cabeza los quiera dejar atrás. ~
Algún día me verás de otro modo, te girarás y dirás que no me quisiste, y yo pensaré que el mundo a veces es injusto e ingrato. Pensarás que el azul es solo un color mediocre, uno de tantos, y que al fin y al cabo (si pudieras elegir), nunca elegirías un color, sino, poder volar. Luego mirarás lo que te queda entre las manos: las cicatrices, los calendarios, los acuses de recibo de tantas cosas que nunca llegaron, y las canciones que hablaban de alguien llamado tú y yo. Tal vez sonreirás y pensarás que no fui tan cruel, y que cuando te miraba a los ojos decía la verdad. O en el peor de los casos descubrirás que nunca aprendí a mentir y que era cierto que te quería y me dolías algunas veces. Que te quise bailar en cada rincón del planeta, en cada palabra vestida de Agosto, en cada orilla de la ciudad. Que a pesar de todo, si yo hubiera podido elegir, te hubiera elegido a vos para todo. Pero nos pasamos la vida queriendo poder elegir, y no es tan fácil. Nunca es tan fácil. Supongo que te pido perdón por todo y que echo de menos verte sonreír. ~
Son capaces de tanto.
No pueden sacar una sonrisa, nos pueden sacar el malhumor.
Son capaces de hacernos sentir únicas y vacias.
Nos llenan y destruyen.
Nos cambian y nos dejan.
Nos quieren y detestan.
Nos ahogan y los dejamos.
Los necesitamos y los odiamos.
¿Pero que haríamos sin ellos?
¿Qué haríamos, sin esa palabra cotidiana, sin ese saludo esperado?
S
ólo saber que ahí van a estar más alla de toda nuestra histeria los hace especiales.
¿Cuál sería el motivo para seguir? ¿Cuál sería nuestro motor? ¿Cuál nuestra vida?
Cambiarían tantas cosas y tantas otras no tendrían sentido.
Podemos ser histericas, indesisas, caprichosas, locas, celosas y MIL adjetivos más. Pero si entenderían de una buena vez que NO los queremos perder. Que todo lo que hacemos, lo hacemos por algo y que muchas otras no nos damos cuenta y nuestro remordimiento y bronca ya son suficiente castigo.
Si supiesen las veces que pensamos las cosas antes de decirlas. Y las que decimos sin pensar, muchas veces son las que salen del corazón y que muchas otras nos arrepentimos después.
Si supiesen las noches enteras en las que nuestra cabeza no para de pensar.
Si supiesen que somos capaces de estar horas frente a una foto sin aburrirnos.
Si supiesen que jamás podríamos vivir sin ellos.
Que nada sería igual, que nada tendría sentido.
Si entenderían y lograrían sentir lo que sentimos, tal vez. Sólo TAL VEZ las cosas serían distintas.